NUEVO CINE ALEMÁN
El 28 de febrero de 1962 un grupo de veintiséis realizadores, hastiados por el callejón sin salida en que se encontraba la cinematografía alemana después del régimen nazi, publicó un manifiesto en la ciudad obrera de Oberhausen aprovechando la celebración de un festival de cortometrajes celebrado allí anualmente. El Manifiesto de Oberhausen supuso el nacimiento del glorioso Nuevo Cine Alemán. Algunos de los nombres más destacables fueron Volker Schlöndorff y Werner Herzog. Durante los años 70 y 80 merece la pena destacar a Wim Wenders, y a Rainer Werner Fassbinder, que llevó el cine alemán al nivel de los mejores cines europeos.

Los miembros de esta corriente no poseen una postura crítica o teórica ante el cine, sino que les une la necesidad de crear un estado favorable para la producción y distribución de películas. Tampoco conocen la tradición cinematográfica de su país y no les interesa el cine de la época, aunque han crecido en contacto con el cine americano, debido a la presencia americana en suelo alemán. La temática y el estilo van a ser muy variados: tratan los problemas de la juventud, la inadecuación ante el modelo que propone la sociedad que genera problemas de incomunicación y de soledad vistos con pesimismo, se replantean el pasado de su país y su repercusión en el presente y además examinan la posguerra y la reconstrucción del país desde una óptica individual y desde la experiencia personal, generalmente femenina.
Volker Schlöndorff
Los principales miembros de esta corriente son: Volker Schlöndorff, Rainer Werner Fassbinder, Werner Herzog y Wim Wenders
